Guía básica de revistas y editoriales de cómics en España | 2026
Selección de revistas y editoriales clave del cómic en España, Guía básica para conocer la historia de la historieta del país.
Arte Cultura y Entretenimiento | Redacción/ Escrito por Javier Martínez | Visit [a] TintaADiario en Facebook
Guía básica de revistas y publicaciones de cómics en España
Selección de revistas y editoriales clave del cómic en España, Guía básica para conocer la historia de la historieta del país.
El cómic en España tiene una historia centenaria que comienza a definirse a finales del siglo XIX, cuando las primeras publicaciones humorísticas incorporaron viñetas seriadas que anticipaban el lenguaje del tebeo.

Con la llegada del siglo XX, revistas como TBO consolidaron un modelo propio que marcaría a generaciones y daría incluso nombre al medio. Durante la posguerra, editoriales como Bruguera impulsaron un estilo reconocible, popular y masivo, mientras que los años setenta y ochenta abrieron paso al cómic adulto, experimental y contracultural gracias a proyectos como El Víbora, Cairo o las revistas de Toutain.
Desde los años noventa y especialmente en el siglo XXI, el panorama se diversificó con propuestas independientes, fanzines, revistas especializadas y nuevas plataformas editoriales que ampliaron géneros, públicos y lenguajes.
Esta guía reúne las publicaciones más representativas de cada etapa, mostrando cómo el cómic español ha contribuido a la historia internacional del medio mediante innovación gráfica, humor, crítica social y una identidad cultural propia.
TBO
Fundada en Barcelona en 1917, TBO es la revista que dio nombre genérico al tebeo en España. Su humor blanco, personajes entrañables y formato de historieta corta la convirtieron en lectura masiva durante décadas. Fue un laboratorio creativo para numerosos autores y un modelo de revista infantil y familiar. Representa el arraigo popular del cómic en la cultura española, especialmente en la primera mitad del siglo XX, y sigue siendo un referente histórico imprescindible. Se publicó, con interrupciones, hasta 1998 y es la de la de mayor duración en la historia de España.
Pulgarcito
Pulgarcito, lanzada en 1921 por El Gato Negro (futuraBruguera), fue una de las grandes revistas de historietas del país. Mezcló humor, aventuras y secciones misceláneas, y en ella aparecieron personajes fundamentales del tebeo clásico español. Su larga trayectoria (de 86 años ) refleja la transición del cómic popular desde la posguerra hasta la modernidad editorial. Además, impulsó la consolidación del modelo “Bruguera” de series humorísticas seriadas, influyendo en generaciones de lectores y autores de todo el ámbito hispano. En ella se publicó Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta o Anacleto. y colecciones monográficas tituladas Magos del lápiz (1949) y Colección Olé (1971).[4]
En Patufet
En Patufet fue una revista en catalán, publicada inicialmente entre 1904 y 1938 en Barcelona.
Destacó por combinar historietas, relatos y contenidos pedagógicos, convirtiéndose en una pieza clave de la cultura popular catalana.
Funcionó como un puente entre tradición literaria e historieta moderna, legitimando el cómic dentro de un proyecto cultural más amplio. Su importancia radica tanto en la difusión del catalán como en la construcción de un imaginario gráfico propio, influyendo después en publicaciones infantiles y juveniles.
Jaimito
Publicada por Editorial Valenciana, Jaimito fue una de las revistas humorísticas más populares desde los años cuarenta y cincuenta. Reunió a numerosos dibujantes y personajes de estilo costumbrista y slapstick, con historietas cortas de fácil lectura. Constituye un ejemplo claro del modelo de revista de humor de posguerra, con fuerte arraigo en el público infantil. Su trayectoria ilustra la competencia entre grandes focos editoriales como Valencia y Barcelona, y ayuda a entender la diversificación regional del cómic español.
Chicos
Chicos, lanzada en 1938, se orientó a un público juvenil con aventuras, historietas y material gráfico variado. Introdujo un tono más épico y narrativo frente a otras revistas centradas solo en el humor. Fue relevante en la consolidación de la historieta de aventuras en España, anticipando fenómenos posteriores como los grandes héroes de los años cincuenta. Su combinación de serialización y espíritu didáctico refleja la función social que el cómic tuvo en la educación y el ocio juvenil.
El Víbora
Fundada en 1979, El Víbora se convirtió en símbolo del cómic underground y contracultural en España. Publicó a autores como Max, Nazario o Gallardo, abordando sexo, drogas, política y marginalidad con libertad gráfica y temática. Representa el giro adulto del medio durante la Transición, conectando con movimientos alternativos internacionales. Además, funcionó como plataforma para autores que luego tendrían reconocimiento internacional, consolidando Barcelona como epicentro del cómic de vanguardia y del boom del cómic adulto de los ochenta. Puedes leer nuestro post: El Víbora: Un ícono del cómic contracultural español
Cairo
Cairo (1981–1991), editada por Norma, fue emblema de la llamada “línea clara” en España, inspirada en Hergé y la escuela franco-belga. Apostó por un cómic adulto pero elegante, con autores como Miguelanxo Prado, Max o Daniel Torres. Su importancia reside en la renovación gráfica y narrativa tras la etapa de las revistas humorísticas clásicas. Además, articuló un discurso crítico en torno al cómic como arte moderno, ayudando a posicionar la historieta española en el ámbito europeo contemporáneo.
Cimoc
Cimoc (1981–1996), también de Norma Editorial, se centró en historietas de ciencia ficción, fantasía, aventura y temática adulta. Reunió a autores españoles e internacionales, consolidando un lectorado maduro que buscaba historias complejas y experimentación gráfica. Su línea editorial la convirtió en uno de los títulos clave del boom del cómic adulto, junto a otras revistas de Toutain. Además, fue una plataforma de internacionalización para dibujantes españoles, que encontraron en este marco una vía hacia el mercado europeo.
Creepy (edición española)
La edición española de Creepy (Toutain, 1979–1987) adaptó la célebre revista estadounidense de terror al contexto local. Publicó historietas de terror, ciencia ficción oscura y fantasía, con autores tanto internacionales como españoles. Su importancia reside en la normalización del cómic de género adulto, distinto del humor o la aventura infantil tradicional. También ayudó a profesionalizar a autores españoles en el mercado global, gracias a la política de coediciones y licencias que caracterizó a Toutain durante aquellos años.
1984 / Zona 84
La revista 1984 (luego Zona 84), publicada por Toutain desde 1978, se especializó en ciencia ficción y fantasía adulta. Reunió a autores como Esteban Maroto o Josep Maria Beà, con historietas de fuerte carga visual y temática. Jugó un papel central en el desarrollo del cómic de género en España, conectando con tendencias internacionales. El cambio de título a Zona 84 marcó su adaptación al paso del tiempo, pero manteniendo su perfil como publicación de referencia para lectores especializados.
Comix Internacional
Comix Internacional (1980–1986), también de Toutain, fue una revista antológica que recopiló material de autores europeos y estadounidenses, junto con creadores españoles. Funcionó como escaparate de la diversidad estilística y temática del cómic adulto, desde la sátira hasta la ciencia ficción. Su apuesta por la calidad de reproducción y selección de autores la consolidó como una publicación prestigiosa. Además, contribuyó a formar el gusto de una generación de lectores que descubrió en sus páginas tanto clásicos como nuevas voces de la historieta.
Totem
Totem fue una revista clave en la difusión en España del cómic europeo adulto de los años setenta y ochenta.
Publicó obras de autores como Moebius o Crepax, acercando al público español a la experimentación y la ruptura de tabúes del cómic franco-italiano. Su importancia radica en haber ampliado el horizonte estético y narrativo del lector, más allá del humor y la aventura tradicionales. Se convirtió en sinónimo de cómic sofisticado, erótico y de ciencia ficción de alta calidad gráfica.
El Jueves
Fundada en 1977, El Jueves es una revista de humor gráfico y sátira política de larga continuidad. Aunque centrada en viñetas e historietas de actualidad, ha sido una escuela fundamental para autores de cómic españoles contemporáneos. Su importancia excede lo humorístico: ha contribuido a normalizar la crítica política en formato de historieta, afrontando censuras, polémicas y cambios generacionales. Además, su modelo de publicación semanal ha demostrado la vigencia del cómic como herramienta periodística y de intervención social.
Madriz
Madriz fue una revista vinculada al Ayuntamiento de Madrid en los años ochenta, representativa de la Movida madrileña. Apostó por autores jóvenes, experimentación formal y relatos urbanos, convirtiéndose en un laboratorio de la historieta de vanguardia.
Su importancia reside en la articulación de una sensibilidad generacional, marcada por la libertad postfranquista y la cultura underground.
Aunque su vida fue relativamente breve, dejó una huella profunda en la escena del cómic de autor en España y la construcción de nuevas identidades gráficas.
Medios Revueltos (1988–1990

Medios Revueltos fue una revista cultural con historietas, artículos, relatos y noticias, concebida como heredera directa de la revista Madriz (1984–1987), realizada por el mismo equipo pero sin la subvención del Ayuntamiento de Madrid. Es pieza de transición del cómic de vanguardia hacia un modelo más independiente y autogestionado. Lo editaba la Asociación Cultural Medios Revueltos (A.C.M.R.) tuvo una vida aproximada de 3 años, desde abril de 1988 hasta septiembre de 1990, se editaron 6 números ordinarios + 1 número extraordinario, 7 en total.
Trinca
Trinca (1970–1973), impulsada por Editorial Doncel, fue una revista de gran calidad gráfica y ambición cultural. Apostó por historietas de aventuras, ciencia ficción y temática histórica, con autores como Antonio Hernández Palacios. Su formato y cuidado diseño la acercaban a revistas europeas de prestigio, buscando dignificar la historieta. Aunque no tuvo larga duración, se considera un proyecto avanzado para su época, que anticipó el concepto de cómic como producto cultural de calidad, más allá del mero entretenimiento infantil.
Blue Jeans
Blue Jeans (1977–1982) fue una revista juvenil que mezclaba cómic, música, cine y cultura pop. Publicó historietas de autores españoles y adaptaciones de tendencias extranjeras, conectando con un público adolescente en plena Transición. Su importancia radica en el cruce entre cómic y cultura juvenil global, integrando referencias a rock, cine y moda. Representa una fase en la que el tebeo abandona el nicho infantil para dialogar con nuevas sensibilidades urbanas y consumos culturales más amplios y diversos.
Don Miki
Don Miki (1976–1989), editada por Montena, recopilaba historietas de personajes Disney, sobre todo centradas en el universo de Mickey, Donald y compañía. Aunque de licencia extranjera, tuvo enorme impacto en la formación lectora de varias generaciones españolas.
Funcionó como puente entre la tradición del tebeo nacional y el cómic industrial internacional, en un formato de bolsillo muy popular.
Su éxito comercial demuestra la capacidad del medio para integrarse en circuitos de consumo masivo, manteniendo un lugar destacado en la memoria colectiva.
Cavall Fort
Cavall Fort, revista en catalán iniciada en 1961 y con fuerte componente de historieta desde los años setenta, ha sido esencial en la normalización del cómic infantil y juvenil en catalán. Publica historietas, reportajes y contenidos culturales, combinando producción propia con material traducido.
Su continuidad durante décadas ( se publica en la actualidad) la convierte en un caso ejemplar de proyecto cultural sostenido. Además, ha ayudado a formar a lectores y autores, demostrando que el cómic puede ser herramienta pedagógica, de ocio y de identidad lingüística.
Camacuc
Camacuc (1984–actualidad ) es una revista de cómics en valenciano dirigida al público infantil y juvenil. Ha combinado historietas propias con contenidos educativos, contribuyendo a la difusión de la lengua y cultura valencianas. Su importancia radica en ofrecer un espacio estable para autores locales y en demostrar la viabilidad del cómic en lenguas cooficiales. A lo largo de las décadas, se convirtió en referente escolar y familiar, integrando el noveno arte dentro de un proyecto de normalización lingüística y cultural regional.
Dos veces breve
Dos veces breve (2003–2011) fue una revista centrada en el cómic corto de autor, editada por la asociación malagueña Mala Impresión. Su propuesta consistía en historietas breves de estilos muy diversos, apostando por la experimentación y la pluralidad gráfica. Fue importante como plataforma para nuevas generaciones de autores alternativos, en un momento de crisis del modelo clásico de revista. También ayudó a legitimar el cómic independiente y autoeditado, conectando con el resurgir de fanzines y pequeñas editoriales en España.
Cthulhu
Cthulhu (desde 2006) es una revista española dedicada al cómic de terror, con especial atención a la tradición lovecraftiana. Publica historias cortas de autores diversos, combinando ambientaciones clásicas con enfoques contemporáneos del horror. Su relevancia radica en mantener vivo el formato revista en el siglo XXI, en un nicho de género muy definido. Además, ha servido como puerta de entrada para nuevos creadores y como espacio de consolidación para dibujantes especializados en atmósferas oscuras y narrativas inquietantes.
¡Dibus!
¡Dibus! (2000–2014) (La revista de los jóvenes artistas) fue una revista orientada a público infantil y preadolescente, con historietas, anime, videojuegos y cultura audiovisual. Su enfoque híbrido reflejó el cambio de hábitos de ocio, integrando cómic con televisión, cine y videojuegos. Aunque más reciente, resulta importante como ejemplo de cómo el cómic se adapta al ecosistema mediático digital. Además, permitió que nuevos personajes y estilos gráficos llegaran a públicos jóvenes, en un contexto de declive del tebeo tradicional en kioscos pero de auge multimedia.
Bruguelandia
Bruguelandia (1981–1983) fue una revista de Editorial Bruguera que buscaba revitalizar su catálogo clásico presentando personajes emblemáticos en un formato renovado. Reunía historietas de figuras como Mortadelo y otros héroes del humor Bruguera, combinadas con nuevos contenidos. Su importancia radica en representar el esfuerzo de transición de la gran editorial tradicional hacia los años ochenta. Aunque de vida breve, ilustra la crisis del modelo clásico de tebeo y la necesidad de reconfigurar la relación entre personajes históricos y público juvenil.
Butifarra
Butifarra! (1975–1977) fue una revista de cómic político y social creada en Barcelona, ligada a movimientos vecinales y de izquierda. Utilizaba la historieta como herramienta de denuncia de problemas urbanos, laborales y democráticos durante la Transición. Su importancia reside en ejemplificar el uso del cómic como periodismo gráfico y activismo, lejos del mero entretenimiento. Además, anticipó el papel que la historieta documental y de no ficción tendría posteriormente en el panorama español, conectando con tradiciones de prensa alternativa y militante.
Algunas otras entre las décadas de 2000 y 2025, son:
BD Banda, Dos Veces Breve, El Manglar, Kiss Comix (etapa final), Cthulhu, Amaníaco, El Jueves (2000–2025), Dolmen, TMEO (2000–2025), La Cruda, Voltio, La Resistencia, Xiulit, Planeta Manga, Revista Z, U, El Balanzín, La Ratonera, Humo, Argh!, Fanzine Enfermo, Rantifuso, Thermozero, La Más Bella, Ojodepez, El Estafador, Fanzine Andergraün, Teen Titans Go! (edición ECC), Kodomo (ECC), Bichos (Dibbuks)
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