Los orígenes del cómic en Colombia, desarrollo y actualidad
Mirada breve a los orígenes del cómic en Colombia, datos, evolución, nombres de autores y dibujantes para entender al cómic colombiano.
Arte Cultura y Entretenimiento | Redacción/ Escrito por Javier Martínez | Visit [a] TintaADiario en Facebook
Los orígenes del cómic en Colombia, desarrollo y la actualidad

Este escrito es combinación de redacción real e inteligencia artificial
La historieta colombiana cumple un siglo de existencia documentada y, gracias a investigaciones recientes —como el número especial Trazos del cómic colombiano: Cien años de identidad y la exposición del centenario en la Biblioteca Nacional ( ¡Extra, extra! Los orígenes del cómic en Colombia (1890-1967— hoy es posible reconstruir un panorama más completo, diverso y riguroso de su evolución. Lo que antes parecía una tradición fragmentada, dispersa y poco estudiada, se revela ahora como un campo cultural persistente, lleno de autores, publicaciones y esfuerzos editoriales que, aunque irregulares, han sostenido una identidad gráfica propia.
Este reportaje recorre tres etapas fundamentales: los inicios (1920–1950), el desarrollo (1950–1980) y la actualidad (1980–2025).
Inicios (1920–1950): la historieta nace en la prensa y la caricatura
El punto de partida oficial del cómic colombiano regularmente se indica que está claramente fechado: 19 de enero de 1924, cuando el periódico Mundo al Día publicó la primera tira de Mojicón, creada por Adolfo Samper. Este personaje, de humor cotidiano y trazo ágil, se convirtió en la primera figura recurrente del país y marcó el inicio de una tradición gráfica vinculada estrechamente a la prensa. La exposición del centenario en la Biblioteca Nacional (exhibicion, exposiciones, talleres y eventos que destacaron el valor patrimonial de la historieta nacional) recuperó más de trescientas piezas de esta etapa, muchas halladas en ventas de libros usados o colecciones privadas.
Pero Mojicón no surgió en un vacío. La caricatura política llevaba décadas moldeando la cultura visual colombiana. Autores como Ricardo Rendón, Santiago Londoño, Pepe Gómez, Clímaco Soto Borda y Pepón habían establecido un lenguaje gráfico que influiría directamente en la historieta. Sus trabajos aparecían en publicaciones como El Tiempo, El Espectador, Sábado, Cromos y El Gráfico, donde la línea editorial combinaba humor, crítica social y comentario político.
En los años treinta y cuarenta, la historieta se consolidó como un complemento habitual en diarios y revistas. Además de Mundo al Día, circularon tiras enLa Patria, El País, El Siglo y La República. Aunque muchas de estas obras se perdieron, la investigación de Laura Álvarez y Pablo Guerra —responsables del proyecto curatorial del centenario, «¡Extra, extra! Los orígenes del cómic en Colombia»— ha permitido reconstruir parte de este ecosistema gráfico.
Entre los autores relevantes de esta etapa destacan:
– Adolfo Samper, pionero con Mojicón.( curiosamente el artista se le pidió calcar la tira norteamericana Smitty, lo cual se puede ver cuadro a cuadro)
– Sergio Trujillo Magnenat, ilustrador y diseñador que influyó en la estética editorial.
– Emilio Correa, caricaturista con presencia constante en la prensa.
– Hernando Turriago “Chapete”, quien comenzaría a publicar a finales de los cuarenta.
Instituciones como la Biblioteca Nacional, la Hemeroteca Nacional y archivos privados han sido fundamentales para recuperar este período, que durante décadas permaneció disperso y subvalorado.
Desarrollo (1950–1980): profesionalización parcial, revistas culturales y nuevas voces
Entre los años cincuenta y setenta, el cómic colombiano experimentó un crecimiento moderado, impulsado por la expansión de la prensa, la aparición de revistas culturales y la consolidación de nuevos autores. Aunque no surgió una industria formal comparable a la argentina o mexicana, sí se fortaleció la figura del historietista profesional.
En los cincuenta, la caricatura política seguía siendo el espacio dominante. Autores como Osuna, Calarcá, Turcios, Nieves, Pepón y Chapete ocuparon un lugar central en periódicos nacionales. Muchos de ellos alternaban entre caricatura editorial y tiras cómicas, lo que permitió que la historieta se mantuviera viva dentro de los medios impresos.
Durante los sesenta y setenta aparecieron revistas que, aunque no eran exclusivamente de cómic, ofrecieron espacio para la experimentación gráfica:
- Revista Cromos, con secciones de humor gráfico.
- Revista Sábado, donde colaboraron varios caricaturistas.
- Revista El Malpensante (en su primera etapa cultural).
- Publicaciones estudiantiles y universitarias, especialmente en la Universidad Nacional y la Universidad de los Andes, que impulsaron fanzines y suplementos gráficos.
- la Primera Exposición de Tiras Cómicas Colombianas de 1967
- revista Súper Historietas o Click!
En este período también surgieron grupos y colectivos que, aunque informales, contribuyeron a la circulación de la historieta. Entre ellos destacan talleres de ilustración vinculados a facultades de arte y comunicación, donde se formaron autores que luego serían referentes.
Autores relevantes de esta etapa incluyen:
- Hernando Turriago “Chapete” (1923-1997), uno de los dibujantes más prolíficos del país, Osuna (Héctor Osuna Gil, n. 1936), con una línea crítica y humor político, Nieves (Consuelo Lago)creadora de la Negra Nieves , reconocido por su estilo directo y su presencia en la prensa. Chapete fue el gran crítico de la dictadura y el Frente Nacional (muy de los 50-70), Osuna el cronista implacable de la política desde los 60 hasta hoy, y Nieves (Consuelo Lago) la voz fresca y contestataria que llegó después, pero con raíces en esa tradición de prensa gráfica. Todos ellos son más del mundo de la caricatura política en periódicos que del cómic
- Turcios, quien desarrolló un humor gráfico de alcance internacional.
- Jorge Peña, ilustrador, guionista y humorista gráfico. Pionero con personajes como Cacique Calarcá, Tukano, Makú (en Súper Historietas), Diseño grafico de revista Los Monos y otras historietas tradicionales. Uno de los más prolíficos en tiras de prensa y revistas, con enfoque en héroes indígenas y nacionales.
- Carlos Garzón | Clásico de la historieta colombiana, trabajó en tiras como Calarca y entintó para Marvel (incluyendo Star Wars y Flash Gordon).
- Ernesto Franco Creador de Copetín (desde 1962 en El Tiempo), una tira cómica sobre un niño callejero bogotano con humor ácido y realista. Es considerado el símbolo de la historieta colombiana clásica y duró décadas.
- Nelson Ramírez, Julio Jiménez, Darry (o Darío) — Creador de Juan Paradoja tira cómica, Serafín Díaz — Dibujante de La Gaitana (1970), José Campo (y los hermanos Campo) — Empezaron a finales de los 70 con revistas underground como Mala Compañía (Cali), Jorge Duarte
Aunque la producción seguía dependiendo de los medios impresos, en los setenta comenzaron a aparecer fanzines y propuestas independientes, muchas de ellas vinculadas a movimientos estudiantiles y contraculturales. Estas iniciativas, aunque de circulación limitada, sentaron las bases para la diversificación que llegaría en las décadas siguientes.
Actualidad (1980–2025): diversificación, memoria, novela gráfica y proyección internacional
Desde los años ochenta, el cómic colombiano entró en una etapa de mayor visibilidad y pluralidad. La llegada de editoriales independientes, la circulación de fanzines y la consolidación de ferias y espacios culturales permitieron que nuevas voces encontraran un lugar.
En los ochenta y noventa surgieron autores que marcaron una transición hacia una historieta más personal y experimental:
- Vladdo, con su personaje Aleida. (creada en 1997), una mujer cínica y directa que habla de amor, sexo, parejas y machismo con ironía brutal; ha sido un ícono feminista y popular por 25+ años (incluso llegó al teatro).
- Matador (Julio César González Quiceno), caricaturista de amplia difusión. Su estilo es ácido, directo y muy crítico con el poder
- Chócolo (Harold Gilberto Trujillo Torres), con humor gráfico popular.Su humor es escéptico, crítico social y político, con líneas fluidas y conciencia de paz/conflicto
- Jorge Peña, activo en humor e ilustración.
- Octavio León, creador del personaje Balita
En paralelo, comenzaron a aparecer editoriales, colectivos, revistas y eventos que impulsaron la producción local:


- La Silueta Ediciones, clave en la profesionalización de la novela gráfica.
- Cohete Cómics, sello de Laguna Libros.
- Revista Larva, uno de los proyectos independientes más influyentes.
- El Globoscopio, colectivo de ilustradores.
- Fanzines universitarios en Bogotá, Medellín y Cali.
- Revista ACME (Bogotá, años 90) | La Revista ACME con su lema «Sí hay comics» es uno de los proyectos más influyentes del cómic independiente colombiano de los años noventa. Fue un espacio donde historietistas bogotanos exploraron temas urbanos, marginalidad, crítica social y narrativas experimentales. En 2012 a 20 años de ACME se realizo un proyecto homenaje que reunía artistas para realizar portadas a sus estilos.
- Revista Zape Pelele (1994 a 2002) 20 números | puedes leer el primer numero de Zape Pelele aquí | autores: Diego Cardona, Max Milfort, Santiago Escobar – Felipe Toro – Simón Villegas – Edwin Zapata
- Revista Agente NaranJA | 5 numeros | Algunos autores: Wil, El Señor Juanito, Diego Tobón, Lobo, Eusse, Esteban París, Tyto Pérez, Eddy, Mauro
- SOFA Salon del ocio y la fantasía
- Comic Con Colombia
- Festival Independiente de Cómic Colombiano – FICCO
- Historia del Comic en Colombia | ver archivo de imágenes
- Festival Entre Viñetas
El siglo XXI trajo consigo una transformación decisiva: la profesionalización del medio y la proyección internacional. Ilustradores y guionistas colombianos han publicado en revistas como The New Yorker y The Economist, un reconocimiento destacado en los reportajes sobre el centenario del cómic nacional.
Entre los autores contemporáneos más visibles se encuentran:
- Power Paola, autora de Virus Tropical.
- Pablo Guerra, guionista, editor e investigador.
- Laura Valentina Álvarez Peña, ilustradora e investigadora del centenario.
- Joni B, con trabajos de humor y crítica social.
- Truchafrita, referente del cómic independiente.
- Henry Díaz, ilustrador de proyección internacional.
- Daniel Rabanal, historietista y docente.
- Yapi
- Daniel Liévano
- Jim Pluk, La Despa, Luis Echavarría, Julio Cesar Rod
Instituciones como la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional, la Red de Bibliotecas Públicas, universidades y ferias del libro han comenzado a estudiar y difundir la historieta como patrimonio gráfico. La exposición del centenario (2024–2025) marcó un hito al reunir más de trescientas piezas recuperadas de archivos y colecciones privadas, ofreciendo por primera vez una visión panorámica del desarrollo del cómic en el país.
Hoy, la escena colombiana combina:
- Editoriales independientes.
- Novelas gráficas de autor.
- Proyectos digitales y webcómics.
- Festivales y ferias especializadas.
- Colectivos de ilustradores y guionistas.
- Participación en eventos internacionales.
La historieta colombiana ya no es un fenómeno marginal: forma parte de la producción cultural contemporánea y continúa expandiéndose hacia nuevos formatos y audiencias.
A cien años de su primera tira documentada, el cómic colombiano ha pasado de ser un complemento de la prensa a convertirse en un campo creativo diverso, investigado y reconocido. Hemos incluido nombres mas conocidos pero hay muchos mas que usted lector deberá explorar. Su historia —marcada por la persistencia más que por la industria— demuestra que la historieta en Colombia es un espacio de memoria, experimentación y proyección cultural que sigue creciendo y reinventándose.
Video sobre cómic Colombiano
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