La Evolución de Muñoz en la Pluma de Filardi, 1949

Reportaje de 1949 en El Mundo reseña a página completa La Evolución de Luis Muñoz Marín en la Pluma de Carmelo Filardi

Arte Cultura y Entretenimiento | Redacción/ Escrito por Javier Martínez | Visit [a] TintaADiario en Facebook

La Evolución de Muñoz en la Pluma de Filardi, 1949

Reportaje de 1949 en El Mundo reseña a página completa La Evolución de Luis Muñoz Marín en la Pluma de Carmelo Filardi

1949.01.02 | La pluma ágil de Carmelo Filardi ha dibujado más caricaturas del primer Gobernador electo por los puertorriqueños que jamás se hayan dibujado de hombre público alguno en la vida contemporánea de Puerto Rico.

La primera caricatura de Muñoz Marín hecha por Filardi data de 1934, cuando aquél ya despuntaba en las luchas políticas cómo el futuro dirigente de masas.

Era una caricatura de personalidad, en que se déstacaba como rasgo característico, aparte de la inconfundible nariz aguileña y su complemento, las profundas ojeras de búho, un lazo de vate bohemio, que más sugería al autor de «Borrones” que al senador liberal.

Desdé entonces, Muñoz ha evolucionado en la política insular y consecuentemente en el tintero de Filardi. del cual ha surgido y sigue surgiendo con frecuencia en diferentes formas y actitudes.

En una ocasión ha sido el torero que ejecuta una media verónica ante el toro de la independencia; en otra, ha sido el bebé fumador que es cargado en brazos por el jíbaro puertorriqueño a la pila bautismal de la candidatura a la gobernación

ESPIRAL DE HUMO

Cuando en 1946 fue traído a Puerto Rico el theremin, Filardi sacó de su tintero a Muñoz como el mago músico que arrancaba del «theremin» de la Legislatura música alusiva a las relaciones políticas existentes entre él y el Gobernador Piñero.

Es interesante notar la evolución de la personalidad de Muñoz en la pluma de Filardi.

En 1946 el líder popular aparecía en las caricaturas casi invariablemente de cuerpo entero.

Cuando hasta los niños de Puerto Rico conocieron e| hábito de Muñoz de fumar continuamente, Filardi le redujo a una cara asomada tras una esquina o un árbol con un cigarrillo entre los labios.

Más tarde, le hizo desaparecer de sus caricaturas, pero insinuaba su presencia con sólo una fina espiral de humo.

Habría logrado el mismo efecto si sólo hubiese dibujado un ojo lánguido dentro de una órbita negra.

PURA CREACIÓN

Estos enfoques de Muñoz le han ganado a Filardi miles de felicitaciones y una que otra protesta.

En cierta ocasión, un ferviente admirador del líder popular le espetó la siguiente pregunta:

—¿Por qué usted pinta tan feo a don Luís?

Con esa suave ironía suya que parece morder y curar a la vez, Filardi le repuso lo sonriente:

Yo no tengo la culpa de que Muñoz sea tan feo.

Sin embargo, repitiéndose el caso de Shakespeare, que tan magistralmente pintó a Venecia en «El Mercader de Venecia” sin haber visto jamás esa ciudad, Filardi nunca ha visto a Luis Muñoz Marín.

Y, paradójicamente, el artista ha creado un Munoz Marín absolutamente fiel a la realidad física.

La Evolución de Muñoz en la Pluma de Filardi, 1949

SIGUENOS EN TINTA A DIARIO EN FACEBOOK para notas diarios del mundo del comic, caricatura y dibujo. Toque los anuncios de este blog si quiere ayudar a mantener este portal.

Se pueden incluir imágenes de perfiles en Facebook, la red y otros medios. son utilizadas para ampliar la experiencia del lector. Javier Martínez es artista multidisciplinario de Puerto Rico

 

error: Content is protected !!