Trayectoria en clave de humor, 1988
Reportaje acerca de las tertulias de la Asociación de Caricaturistas de PR, escrito por Marilú de Laosa en El Mundo en 1988
Arte Cultura y Entretenimiento | Redacción/ Escrito por Javier Martínez | Visit [a] TintaADiario en Facebook

Trayectoria en clave de humor
Por Marilú de Laosa | El Mundo, 1988.09.18
Una de las tertulias sanjuaneras de la Asociación, de Caricaturistas dio pie a estas disertaciones en torno al dibujo humorístico; y más que un relato cronológico de su desarrollo, aquí están esbozados conceptos e ideas en torno al arte de hacer reír…y pensar. Lamentamos cualquier omisión en aras de la brevedad. Aún así, dedicamos estas páginas a esos genios del humor gráfico en Puerto Rico y en el mundo.
Dicen que ya los pájaros existían, mucho antes de que Adán los nombrara, (cuando Dios le permitió darle nombre a las cosas). Así, los hombres, cuando se refugiaban en cavernas luego de enfrentarse a las fuerzas mayores de la naturaleza -venciéndolas-, trazaron los primeros esbozos de lo que luego sería mucho, mucho tiempo después, la caricatura. “Podemos ampliamente suponer que. el arte de la caricatura, es hermano gemelo del arte arcaico de los cavernícolas, cuyos dibujos murales en Altamira y otras grutas europeas y ‘ africanas, dejan en suspenso el espíritu por su finura de trazos, por la elegancia extraordinaria de las figuraciones…», indica José Zuno en el libro Introducción a la historia general de la caricatura.
La leyenda griega del surgimiento del arte gráfico narra la historia de aquellos dos enamorados que tuvieron que separarse un día… El hombre partió a la guerra. Al despedirse, quizás para siempre, su amada observó la sombra de su cuerpo proyectada en el suelo y con un palito trazó el contorno de aquella imagen. Él se fue lejos, a lo desconocido, pero ella poseyó su alma… El arte había nacido.

Algún tiempo después, a Leonardo Da Vinci se le ocurrió denominar “caricatura» (del italiano antiguo “caricate», o ‘tinta cargada, llena de intención») a ese arte gráfico que va dirigido a la risa.
Sin embargo, es importante señalar que, a pesar de la pre-existencia del humor (como característica propiamente humana) y del arte (como evento mágico), el humor gráfico como tal, aún no habría de alcanzar la categoría de arte. Los egipcios, nuestros ilustres antepasados helenos y, por supuesto, los romanos comenzaron a reírse hace más de 2,500 años. Hay evidencia de las primeras manifestaciones del humor en las vasijas cretenses, en las culturas orientales, así como en la cultura hindú. “En el Kama-Sutra, o el libro del deseo, se aconseja el humor en la relación íntima, en el amor. ¿Cuán profundo e inevitable esa cultura advirtió era el humor en el desarrollo de la relación amorosa, en ese espacio cómodo que hay en la risa? Para las sociedades más tensas, más conservadoras, el humor es ofensivo. No pueden reírse de sí mismas. El facismo tiene orígenes en esa intolerancia…” comenta el ilustrador Juan Alvarez O’Neill.
Por su parte, el caricaturista Arturo Yepez-Pottier explica, en una serie de artículos sobre la historia del humor gráfico publicada en EL MUNDO en 1979
“El humor gráfico suele ser la última expresión artística en cualquier sociedad. Las primeras expresiones se presentan cuando el hombre comienza a ganar terreno en su lucha con el medio ambiente; éstas son casi siempre simples y relacionadas con los temas de más relevancia para él, tales como la cacería o la guerra.
“A medida que va logrando una sociedad más estable, sus manifestaciones pictóricas, musicales o de otra índole aumentan en belleza. Y es en este preciso momento, que el humor recién hará su aparición. Porque cuando el hombre desarrolla su sentido de estética, desarrolla al mismo tiempo su sentido de crítica a todo lo antiestético. Comienza entonces la caricatura y la sátira.
“Esto parece haber sido cierto en todas las civilizaciones a través de la historia. Mientras más sofisticadas y estables, más uso hicieron del humor como expresión artística.”
Se puede seguir la huella de la historia de la humanidad a través de las representaciones del humor. Y aunque tímido, se ha encontrado un humor incipiente en las primeras manifestaciones del arte. La sociología de la forma nos da una idea: el cazador primitivo refleja un arte, una expresión espontánea: con el mismo nervio que atrapa la lanza, toma el pincel. Cuando ya se convierte en agricultor sedentario, adquiere paciencia, la capacidad de espera y elabora formas cuya ornamentación tiende a ser geométrica, plana y sencilla, como los patrones geométricos de los campos sembrados por él. Ya en el barroco el hombre estaba en la opulencia (las clases dominantes, por supuesto) y se da a los excesos, al abuso de la técnica, al virtuosismo y al manerismo. “Dentro de todas estas etapas hay un elemento propiamente humano que da ganas de reír…o da miedo”, señala AÍvárez O’Neill

“Esta progresión paulatina del humor es algo que me ha llamado la atención. Tal pareciera que el chiste gráfico a través de las épocas fuera escalando, lenta y tímidamente, por etapas bien definidas y establecidas,” comenta Arturo Yépez en su texto.
Con el advenimiento de la imprenta en el siglo XV, las ilustraciones caricaturescas hechas por los protestantes contra los desmanes de la Iglesia Católica, circulan por toda Europa, y ya en el siglo XVI la industria del libro estaba en todo su apogeo. Es precisamente en esta centuria que el humor gráfico se atreve a mofarse directamente del hombre. Sin embargo no será hasta el siglo XIX que surgen en Francia las primeras revistas satíricas.
“Desde Honoré Daumier, en el siglo pasado, hasta nuestros días, existen dibujantes cómicos que han tomado su tarea muy en serio y han sabido elevar el chiste gráfico a la categoría de arte mayor. No hace mucho el, crítico de arte del New York Times, John Canaday, al comentar sobre la agudeza de algunos de estos dibujantes, aventuró la posibilidad que de aquí a algunos años las caricaturas de Saul Steinberg o james Thurber sean tan disputadas como los dibujos de Picasso o Matisse. Y si bien el ’cartoon’ no tiene la profundidad ni la fuerza de las grandes pinturas, se puede afirmar que el grado de profundidad que poseen algunos dibujos humorísticos es mayor que el de muchas obras de pintores contemporáneos Y eso es bastante decir” señala Yépez.
Cuando el humor se aplica al arte, a “diferencia” del llamado arte bello, ya hay uña intención, una denuncia. “Hay un espacio aparente entre el arte bello y la caricatura. En el primero el artista se va descubriendo durante el proceso de su creación Se expresa sobre un tema, pero su obra puede tomar otro camino. En cambio, en la caricatura, ya hay un propósito, una denuncia, una burla La caricatura es el humor inteligente”, añade Juan Alvarez O’ Neill.
Los pueblos -compuestos por todos los trabajadores del mundo-, son alegres, y una de las características de esta alegría es su espontaneidad. El folklore así lo evidencia. Ahora bien, hay sistemas políticos y filosóficos que sospechan de esa alegría de los pueblos; sistemas que necesitan el control de la vida humana. Por eso el poder le teme a la sátira, porque lo señala, lo desnuda, lo ridiculiza
Así, el hombre cobra conciencia que el humor puede usarse como arma de batalla y reírse de la autoridad. En la mitad del siglo XVIII los satiristas aumentan sus ataques contra la Monarquía y la Iglesia Las caricaturas políticas, con sus comentarios audaces, ayudaron a precipitar las ya inminentes revoluciones (francesa y norteamericana). “Porque los chistes que cuenta el hombre de la calle demuestran en forma categórica que el humor es la última manifestación de inteligencia que la opresión llega a matar”, dice Yépez.
En Puerto Rico el humor gráfico aparece en la segunda mitad del siglo XIX, con el advenimiento de las revistas satíricas. Sin embargo, debido a las restricciones impuestas por la corona española á la prensa criolla, estas publicaciones eran más bien dé carácter festivo y su propósito, ante la imposibilidad de comentarios muy audaces, era entretener sin complicar las cosas. Pero en 1877 aparece El Buscapié de Manuel Fernández Juncos, y con ella comenzaría en Puerto Rico el difícil arte de la sátira política, indica Yépez Pottier.
Hubo una proliferación de revistas satíricas en la Isla hasta las décadas de 1930 al 40, entre las que se destaca la popular publicación Florete. Luego reinó el silencio, por aproximadamente 30 años, cuando sobrevinieron en el espectro cultural boricua Punto y Coma y Chispazos, por ejemplo, que tuvieron muy corta vida
En la prensa escrita hemos tenido, y tenemos, caricaturistas de la talla de Filardi, Arroyito, Díaz de Villegas; Juan Alvarez O’Neill, Arturo Yépez Pottier, Ramón Cepero, Miche Medina y Joe Wallace, por mencionar algunos. Muchos de ellos vienen del mundo del arte publicitario, otros, han comenzado su labor gráfica como pintores. “A mi juicio el más mordaz es Lorenzo Homar, cuyas caricaturas ponen de manifiesto su hábil manejo del simbolismo, con un significado visual de gran potencia”, comenta Alvarez O’Neill.
La caricatura moderna tiene unas características muy definidas. En el libro Santoral de la caricatura de Rius, el péndulo de un reloj, al oscilar de lado a lado, rompe las paredes que lo contienen… ¿De qué se ríe el hombre moderno, del propio absurdo o de su propio sentido común?
El humor moderno es filosófico, su propósito más que hacer reír es hacer pensar “En este sentido, los relojes derretidos de Dalí también podrían ser una caricatura, una especie de descripción del absurdo. Asimismo, la caricatura moderna provoca el absurdo para hacer pensar Es la necesidad de la era», explica Alvarez O’Neill. La única solución general al problema de la humanidad es pensar. de la manera más natural y básica, como el movimiento del péndulo del reloj rompiendo las paredes así de lógico y absurdo- . “Ya el hombre vive en el absurdo y lo exagera para confrontarse ante sí», añade el dibujante.

La caricatura, como todo arte, es sintética, y la caricatura moderna, debido a su desarrollo simbólico y a su poder de abstracción, es más literaria y menos narrativa que la precedente. Ya no es tan explícita, porque no se propone el planteamiento, sino el pensamiento Además, ya hay toda una tradición que se evidencia en la sofisticación del simbolismo.
La caricatura tiene así la posibilidad, la maestría de decir mucho, con poco. Se puede expresar una idea con cuatro puntitos, el problema es tener la inteligencia para que signifiquen algo. A diferencia del pintor, el reto del caricaturista es hacerse entender fácil y rápidamente. De ahí su astucia, su inteligencia, su arte.
Dentro de la caricatura sin dudas cae el “cartoon» o “tirilla cómica», pues en su esencia posee dos de las características fundamentales: hacer reír y llevar el mensaje con una frugalidad de elementos
Hoy en día la caricatura se estudia como género y aunque es una expresión antigua, es relativamente nueva como profesión. Por otro lado, el arte publicitario, que utiliza el género caricaturesco, está adquiriendo cada vez más la seriedad y libertad del arte tradicional (entiéndase pintura, etc. )
La Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico, presidida por Eddie «Kiki” Ortiz, nace en a 1984. La idea de estas tertulias surgió de la iniciativa de Arturo Yépez, quien ya había organizado un grupo similar en Nueva York con “cartoonist» latinos que se reunían una vez al mes en el Village.
Además del intercambio ideas e impresiones en las reuniones sanjuaneras, la Asociación participa en labores a beneficio de la comunidad, como el apoyo a la Sociedad de Niños y Adultos Lisiados, charlas educativas a pacientes de SIDA y la idea de llevar una exposición movible a los hospitales de la isla.
Por otro lado, la Asociación auspicia el Salón Anual de Humoristas fundado en 1969 por el crítico de arte Antonio J. Molina, entre otras actividades. A fines de este mes se llevará a cabo el Segundo Certamen Anual de Caricaturas Deportivas
Que todo sea. al fin y al cabo, por el buen humor
Citas del reportaje
Cita: La Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico, presidida por Eddie ‘Kiki’ Ortiz, se fundó como tal en 1984. Sin embargo, desde mucho antes los caricaturistas se han estado reuniendo de forma más o menos regular. Al lado, una caricatura de Moran, realizada por Arturo Yépez.
Cita: De izquierda a . derecha, de pie, Javier Martínez, Ramón Cepera, Arturo Yépez, Tony Moreno, Manuel Morón y Roberto Aceyedo Toledo. En primer plano, Ismael Rodríguez, Pedro Cortés, José Luis Enseñat y Fernando L. Roqué.
Cita: La Asociación de Caricaturistas participa activamente en eventos a beneficio de la comunidad

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